La protección poscuántica volvió a estar en el centro de atención tras el anuncio de Anthropic: el modelo Claude Mythos Preview identificó una nueva variante de ataque al algoritmo de firma digital HAWK, que se considera entre las posibles herramientas para la futura criptografía poscuántica.
Según la empresa, la investigación tomó unas 60 horas y el coste de los cálculos fue de aproximadamente 100 mil dólares. El nuevo método reduce la complejidad de encontrar la clave para la versión menos protegida de HAWK de aproximadamente 2⁶⁴ a 2³⁸ operaciones.
Las variantes de clave más seguras siguen siendo resistentes por ahora. Pero esta elección tiene un punto débil: el algoritmo casi pierde su ventaja en eficiencia. Es decir, puede ser más seguro, pero ya no tan conveniente, que era la razón por la que se consideraba.
Por qué esto no es una amenaza directa para Bitcoin y Ethereum
Este hallazgo no afecta directamente a Bitcoin y Ethereum. En estas redes se utiliza otro tipo de firma: la criptografía elíptica, y el experimento no estaba dirigido a ella. Su sistema criptográfico de clave pública está diseñado de otra manera: la firma electrónica confirma el derecho del propietario a disponer de las monedas, y la dirección pública no revela la clave privada (la criptografía la considera el principal secreto del usuario).
Sin embargo, la señal para el mercado sigue siendo importante: el desarrollo de la IA acelera la búsqueda no solo de nuevas soluciones de protección, sino también de ataques. Para la seguridad informática, esto significa que los esquemas de cifrado prometedores y cualquier nuevo cifrado tendrán que ser verificados más rápido y de forma más estricta.
Cuanto más tiempo deba una sistema guardar secretos, antes debe prepararse para la transición a algoritmos poscuánticos: los datos interceptados hoy pueden intentar descifrarse mañana en computadoras más potentes.
Qué es la protección poscuántica en palabras sencillas
La protección poscuántica es la transición a métodos criptográficos que deben resistir ataques no solo de computadoras tradicionales, sino también de futuras computadoras cuánticas. Es importante para los datos que deben almacenarse durante años: operaciones financieras, sistemas gubernamentales, servicios en la nube, dispositivos IoT y comunicaciones seguras.
La protección criptográfica en general es necesaria para ocultar datos de terceros, evitar que se modifiquen sin ser detectados y confirmar quién firmó un mensaje u operación. Estas son tres tareas básicas: confidencialidad, integridad y autenticación.
Qué tipos de algoritmos poscuánticos existen
Un algoritmo poscuántico es un esquema de cifrado o firma digital diseñado para resistir ataques cuánticos. Entre estos enfoques se incluyen algoritmos basados en retículas, códigos, polinomios, funciones hash y isogenias. HAWK pertenece precisamente a este grupo de candidatos, aunque actualmente no se utiliza en Bitcoin.
El cifrado cuántico es una idea aparte: para proteger el canal se utilizan las propiedades de las partículas cuánticas, y no solo la complejidad de un problema matemático. En la criptografía clásica, la seguridad suele basarse en que encontrar la clave es prácticamente imposible; en el enfoque cuántico, el simple intento de interceptar la clave sin ser detectado debe dejar rastro.
De dónde proviene el riesgo cuántico
El principal peligro del que se habla en la criptoindustria está relacionado con las futuras máquinas cuánticas. Si una computadora cuántica suficientemente potente se hace realidad, teóricamente podría calcular claves privadas a partir de las públicas conocidas. Así surge el riesgo para muchos sistemas donde la criptosistema se basa en la dificultad de los cálculos inversos.
En la base de estos escenarios está la mecánica cuántica, y en criptografía a menudo se menciona el algoritmo de Shor: es peligroso para los esquemas cuya seguridad depende de la factorización o el logaritmo discreto. En estos problemas se basan RSA, DSA, ECDSA, DH y ElGamal, por lo que con la aparición de computadoras cuánticas suficientemente potentes podrían verse afectados el comercio electrónico, las operaciones bancarias, las comunicaciones seguras y los servicios donde la firma o el intercambio de claves confirman la confianza.
Bitcoin utiliza claves públicas en las transacciones. Una lógica similar existe en otras criptomonedas, así como en cierta medida en aplicaciones bancarias. Por eso la criptografía poscuántica y la dirección PQC han dejado de ser un tema científico abstracto y se han convertido en una cuestión práctica para la infraestructura.
Cómo prepararse para las amenazas cuánticas
La preparación comienza con un inventario: es necesario entender dónde se utilizan firmas, intercambio de claves y almacenamiento a largo plazo de datos sensibles. Luego, conviene seguir los estándares de NIST e ISO, probar esquemas poscuánticos en sistemas piloto y prever flexibilidad criptográfica para que los algoritmos puedan ser reemplazados sin una reconstrucción completa de la infraestructura.
En la práctica, esto significa actualizar bibliotecas, verificar compatibilidad, planificar la migración de claves y direcciones, así como esquemas combinados para el periodo de transición, donde la protección clásica funciona junto con la poscuántica.
Qué se discute para Bitcoin
Las firmas existentes pueden resultar insuficientes cuando aparezcan computadoras cuánticas potentes. Por eso los científicos desarrollan con antelación nuevos esquemas diseñados para ataques cuánticos. HAWK es una de esas opciones de reserva, pero actualmente no se utiliza en ningún sitio y no se planea implementarlo en Bitcoin.
- BIP-360: plan para la transición a direcciones resistentes a la computación cuántica. Prevê varios algoritmos a elegir: si una opción es vulnerada, la red podrá cambiar a otra.
- BIP-361: idea de congelar más de un tercio de todos los Bitcoin que están en direcciones antiguas y más vulnerables. Los autores consideran que el tiempo se acorta, ya que incluso los ataques clásicos, no cuánticos, se aceleran 20 veces con el desarrollo de la IA.
Aunque la amenaza cuántica sigue siendo teórica, ya está cambiando el mercado. La industria está implementando mecanismos de protección y soluciones poscuánticas en proyectos cripto, y los actores clave están destinando decenas de millones de dólares a ello. Algunas redes blockchain ya han pasado de la discusión a la configuración práctica de nuevos algoritmos.
En este contexto, la atención a los estándares y la protección de claves solo crece:
{
«@context»: «https://schema.org»,
«@type»: «Article»,
«about»: [
{
«@type»: «Thing»,
«name»: «criptografía poscuántica»
},
{
«@type»: «Thing»,
«name»: «criptografía»
},
{
«@type»: «Thing»,
«name»: «computadora cuántica»
},
{
«@type»: «Thing»,
«name»: «firma electrónica»
},
{
«@type»: «Thing»,
«name»: «sistema criptográfico de clave pública»
},
{
«@type»: «Thing»,
«name»: «algoritmo de Shor»
},
{
«@type»: «Thing»,
«name»: «criptografía elíptica»
},
{
«@type»: «Organization»,
«name»: «IBM»
},
{
«@type»: «Organization»,
«name»: «NIST»
},
{
«@type»: «Thing»,
«name»: «seguridad informática»
}
]
}
- NIST desarrolla estándares de criptografía poscuántica y marca pautas para el sector.
- IBM y otras empresas tecnológicas invierten en tecnologías cuánticas.
- La protección de claves se convierte en parte de la ciberseguridad a nivel estatal, incluso en la lógica de la ciberguerra.
